Cerdeña
Situada a menos de 200km del continente italiano y unos pocos kilómetros más de Túnez en el norte de África, la isla italiana de Cerdeña queda fuera de casi todos los itinerarios turísticos por Italia. Tal vez las razones de la mayoría de los viajeros para visitarla sean una combinación de curiosidad y deseo de encontrar buenas playas. Escasamente poblada, con acantilados rocosos y playas de blanca arena, Cerdeña, uno de los destinos más enigmáticos del Mediterráneo, ofrece una gama infinita de atracciones que van mucho más allá de sus espectaculares playas, sobre todo si el viajero quiere adentrarse más al interior.
El clima de la isla es típicamente mediterráneo. Veranos calurosos, primavera y otoño una delicia, invierno algo frío sobre todo en las montañas del interior. Según cálculos estadísticos en Cerdeña no llueve durante 300 días al año; ideal para el desarrollo del turismo.
Dueña de una historia muy concurrida por un sinfín de invasores, Cerdeña guarda en su geografía un patrimonio humano y cultural muy nutrido, producto de los restos de varias civilizaciones que han pasado por ella; quizás los más impresionantes sean los de la civilización nuraga, más de 7000 nuraghi, construcciones de piedra, siembran Cerdeña, a menudo en zonas hermosas y aisladas; esas torres de 25m de altura no se encuentran en ningún otro lugar.
Por lo general, los centros más pequeños de Cerdeña son los más atractivos; no obstante, se recomienda visitar la capital, Cagliari, que constituye una excelente base para explorar el tercio sur de la isla. La capital cerdeña fue fundada por los fenicios, alcanzó su máximo esplendor en el Imperio Romano. Conviene visitar las muestras de cerámica en el centro histórico, así como la catedral de Santa María, la iglesia de Nuestra Sra di Madonna y la torre de San Pancrazio. Alrededor de Cagliari se encuentran algunas de las playas más hermosas de Cerdeña. Pula y Nora son por su lado dos ciudades romanas que se encuentran a unos pocos kilómetros al sur de Cagliari y que conviene visitar dado la belleza del paraje donde se ubican.
Otro importante puerto de transbordadores es Olbia, en el norte, poco más que una ciudad de tránsito, se encuentra estratégicamente cerca de la dentada costa norte. La Costa Esmeralda, es la zona turística más conocida de Cerdeña y está a la altura de su reputación de lugar opulento. En Porto Cervo y sus alrededores concentran la mayor parte del turismo de lujo; aquí se da cita la aristocracia europea y, durante los meses de verano, son los yates los que componen el paisaje; los precios son ciertamente prohibitivos.
Sin embargo es el archipiélago de las islas de la Magdalena, el Parque Nacional homónimo, justo en la boca sur del estrecho de Bonifacio que separa Cóserga y Sicilia, el lugar más atractivo de la isla en cuanto a paisajes marinos y playas paradisíacas. En un espacio natural protegido se encuentran una serie de pequeñas islas, Santa María, Spargi, Budelli y Razzolli de arena rosada y aguas azul turquesa. Para visitarlas será necesario realizar un pequeño crucero desde Porto Cervo o Santa Teresa di Galura.
Alghero, situado al noroeste de la isla, es un fenómeno italiano muy singular; una ciudad turística que también es un próspero puerto pesquero, por lo que no depende exclusivamente del turismo de masas. Es un encalve catalán, su ambiente español le da un aire totalmente diferente al resto de la isla. La ciudad intramuros debe saborearse poco a poco, descubriendo todos y cada uno de sus rincones. Pasear por el paseo junto a las murallas que la aíslan del mar y entretenerse en el barrio antiguo nos llevará a media jornada. Se debe visitar la catedral de Santa María y la iglesia de San Francisco, ejemplos de arquitectura gótico-catalana.Más allá del cinturón de sólidas murallas que encierran el núcleo histórico, la nueva cuadrícula de calles paralelas ala ciudad tienen poco interés, excepto por sus restaurantes y hoteles.
Alghero y sus alrededores son conocidos bajo el nombre de la Costa del Coral. Navegar cerca de la Costa del Coral hasta el cabo de Caccia y las cuevas de Neptuno es casi obligado. El cabo de Caccia representa el comienzo de una sucesión de paredes verticales horadas con profundas rutas marinas, donde la gruta de Neptuno es la más espectacular. Estructuras gigantes de estalactitas y estalacmitas hacen de antesala a más de 2km de galerías y pozos que contiene la gruta. Hay excursiones diarias que parten desde Alghero.
Alghero se halla en la costa de la provincia de Sassari y la capital homónima se halla en el interior, a tan sólo unos 30km. Sassari está considera como la ciudad más interesante de Cerdeña; es conveniente visitar el centro histórico con las iglesias de S. Pietro, Sta. María de Betlem, así como la fuente de Rosello y la plaza de Italia. Otras poblaciones a tener en cuenta son Castelsardo, Tharros y Bosa.
Tierra adentro, Nouro tiene unas impresionantes credenciales literarias y un buen museo etnográfico. Al ser la ciudad más grande del interior de Cerdeña, también es una buena parada para visitar algunas de las áreas montañosas más remotas, en especial la cordillera Gennargentu, que cubre el corazón de la isla. Aquí encontrará los restos de la cultura tradicional de la isla, personificada en numerosos festivales populares.
Además de las múltiples variedades con que se elabora el pan, Cerdeña es conocida por los quesos de oveja o cabra; Peccorino forte, Caprino molle, Vaccino y Casu Marzo son alguna de las especialidades. El pescado constituye la base de la alimentación; no deje de probar la langosta a la catalana o el mújol a la brasa. El nougat es un postre compuesto por frutos secos y chocolate. También cabe destacar los vinos tintos, Cannonau, Mónica, Giró y Campidano, así como los blancos Vermentino, Nuragus y Vernaccia.
Los productos gastronómicos citados ocupan un lugar predominante entre las compras de los visitantes. Cerdeña también es famosa por su cerámica de Sasaari, Oristano, Cagliari y Cabras. En orfebrería pueden adquirirse verdaderas joyas realizadas con el coral rojo que da nombre a la región. La artesanía tradicional sarda tiene su epicentro en el norte del país. Castelsardo es el centro de la artesanía en mimbre; especialmente famosas en todo el mundo son las inmensas cestas tejidas por sus mujeres que aún se pueden ver trabajando en la ciudad antigua.
Tanto Cagliari como Olbia tienen aeropuerto, al igual que Alghero. Alitalia vuela varias veces al día de Madrid a Cagliari, vía Roma; también Iberia vuela a Cagliari vía Milán o Roma.
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